lunes, 20 de julio de 2009

A 40 años de la llegada a la Luna

Para acabar el día, no se puede dejar pasar el 20 de julio sin recordar que se cumplen 40 años de la llegada del hombre a la Luna en el célebre Apolo 11. Para conmemorar este hecho hoy el Presidente de Estados Unidos se reunió con los otrora astronautas Aldrin, Collin y Armstrong, además del lanzamiento del sitio web sobre el evento en la página de la NASA (con nuevas fotos y audio). Mucho se ha publicado, comentado y rumorado sobre las tomas y fotografías del momento en que los astronautas estadounidenses realizan el primer alunizaje y la primera caminata lunar, aunque la mayoría destaca por su poca seriedad y exceso de fantasía.


Fuente: nasa.gov

Lo que me parece más destacable de dicho evento es la confirmación de que los estadounidenses habían ganado a los soviéticos la carrera espacial, pero sobre todo, el hecho de haberse logrado uno de los objetivos más ambiciosos de la ciencia en la historia de la humanidad. El desarrollo de la ciencia en la primera mitad del siglo XX, sobre todo de la física y las telecomunicaciones (y luego sus aplicaciones aeronáuticas y aeroespaciales) permitieron, además de colocar a un hombre en la luna, la reducción de los tiempos de transporte, las comunicaciones en tiempo real, la transportación de grandes cantidades de personas sobre grandes distancias, el desarrollo de una gran cantidad de aparatos eléctricos, entre muchos, muchos otros.

Un hecho tan importante para la ciencia nos debería llevar a pensar que un "pequeño paso" puede ser sólo el principio de procesos más complejos, que deberían estar encaminados a mejorar las condiciones de las personas y no como un simple símbolo de superioridad. Los avances en la química y la física parecían naturales en los dos siglos posteriores a la Revolución Industrial, dado el gran vínculo que guardaban con la producción de bienes y otras actividades propias de los seres humanos, como el arte.

Hoy la ciencia tiene nuevos retos, cada vez más complejos. Creo en la neutralidad de la ciencia, por lo que son las personas las responsables de su aplicación. Esto me refiere a un comentario de un lector de The Economist en su edición del 13 de junio, quien se quejaba del uso de la palabra "innovación" para referirnos a los modernos instrumentos financieros, insutrmentos que son señalados por muchos como "culpables" de la crisis financiera. Este lector argumentaba que cómo era posible colocar a los banqueros en el mismo nivel que los científicos que encuentran curas para las enfermedades. ¿Serán los instrumenos o sus desarrolladores los culpables de la crisis financiera? Es como culpar a la ciencia de la crisis financiera, de las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, las armas biológicas y un larguísimo etcétera.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que tienes razon en el sentido de la neutralidad de la ciencia, sin embargo, esta no es influenciada hasta que sus productos se obtienen, yo creo que la inflcuencia sobre la ciencia que puede llevar a los humanos, quienes emplean sus resultados, a malos fines, se produce desde el momento en que son los humanos quienes deciden en que se hace ciencia.
Saludos.
Rojas G.

Anónimo dijo...

La ciencia, al ser un producto humano, no puede ser neutra, pues est{a sujeta a la subjetividad de los individuos, quitandolen toda posibilidad de mantenerse al margen de sus objetivos.
Saludos.
M. P +_+