jueves, 24 de septiembre de 2009

Ni tan agua ni tan aceite

¡El PRD y PAN se alían para enfrentar al PRI en Oaxaca en 2010! Creo que después de haber visto a Fox gobernar México, a Zelaya coquetear con Calderón y el FAP el mismo día y al aeropirata causar furor en los medios con dos latas de Jumex, debería quitar los signos de admiración pues ya no sé cuando va a llegar otra noticia más ridícula en la que valga la pena emplearlos.

Me sorprende, no tanto del PAN, sino del PRD. La derecha es por naturaleza, y casi por definición, pragmática. El PAN formará alianzas que le permitan ganar elecciones pues no tiene principios ideológicos más allá de los que le permite el adoctrinamiento inherente a la derecha. Un adoctrinamiento que puede ser modificado simplemente sustituyendo ciertos dogmas por otro.


Pero que lo haga el PRD sí me causa decepción. El llamado a representar la supuesta izquierda mexicana (que no dudo que exista, lo que dudo es que ésta esté representada por el PRD) no debería venderse por un argumento tan vil como el de "acabar con el PRI y Ulises Ruíz". Me queda claro que no es todo el PRD el que está de acuerdo con la alianza. Ya López Obrador ha dicho que reprueba el acuerdo. Sin embargo, hay que recordar que es este partido el que ha desconocido sistemáticamente a Calderón y lo ha llamado espurio, pelele y usurpador (con todas las permutaciones posibles).

Más aun, lo que declara Martha Dalia Gastelum, de la Comisión Política Nacional del PRD, deja ver que este partido está dispuesto a todo con tal de ganar algo el próximo año: "vamos a ver hasta dónde nos da esa política; la idea es hacer alianzas con los demás partidos de izquierda y sobre todo con la sociedad y las organizaciones que nos permita ganarle al PRI y al gobernador Ulises Ruiz". Y acabarán por venderle su alma al diablo, y con diablo no me refiero a ninguna de las metáforas con las que suelen referirse a ciertos políticos no muy queridos.

El acuerdo a dado para tanto que hasta es objeto de burlas al seno de la Cámara de Diputados. Como cuando en la primaria uno se hacía amigo del niño pegalón, lo que le atraía las burlas del resto del grupo. Hoy Ulises Ruíz ironiza al respecto y considera que esta alianza representa una reconciliación entre Calderón y AMLO. Esto parece muy lejano aún, y por el bien de la política mexicana, confío en que López Obrador no caerá en una incongruencia similar.

PD. En la foto aparecen los presidentes del PAN (izquierda [¡de la foto!]) y PRD (derecha [ya no sé si nada más de la foto]) en Oaxaca. ¿Notan algo conocido en la mano del líder amarillo en la entidad?

2 comentarios:

Audron_ncx dijo...

Es un circo el PRD, el partido que se suponía sería la gran izquierda política, ahora no es más que un partido desesperado por una migaja (ya no una rebanada) del pastel.

Lo peor que le pudo pasar a la democracia del país, fue el nacimiento de los partidos políticos, bueno, esa es mi opinión.

Te dejo un saludo :)

Irvin Rojas dijo...

Es verdad que lo que un PRD débil es malo para la política mexicana, cuando uno esperaría que representara los intereses completamente opuestos al PAN... pero ya no lo hace.
Sin embargo no comparto que los partidos políticos sean un mal para la política. Es quién está dentro de estos partidos políticos (y no todos, porque hay honrozas excepciones) quienes denigran la actividad de hacer política.

Saludos.