viernes, 9 de marzo de 2012

El 'little gentleman' de Donceles

Preocupa lo del joven panista Juan Pablo Castro. Preocupa e indigna. Creo que indigna tanto como los gentlemen y las ladies. Pero lo que importa más es qué tan representativo es el vídeo ya muy difundido en el que este joven acusa a la izquierda de 'destruir las instituciones' de la ciudad de México y permitir que 'los maricones se casen'.

¿Es representativo de una juventud que todavía cree que porque las cosas se hicieron de un modo durante 200 años, se hacían bien? Quizás preocupa más el joven panista que el gentleman de Las Lomas o las ladies de Polanco. Ellos crecieron así, en una sociedad machista y represora, que premiaba con privilegios el ser de por sí privilegiado. El nuevo panista en cambio, se supone que ha crecido en un ambiente más democrático, más libre, claro, con con todas sus salvedades. En realidad, quizás sea un tanto representativo de lo que pasa en lo privado, fuera de micrófonos. La libertad como discurso más que como práctica.

¿Es representativo de una juventud que cada vez se rige más por la eficiencia y la eficacia? Que está convencida de que el esfuerzo es lo único premia con una posición económica y social. Una generación, la mía, ha crecido en un ambiente de competencia, de estímulo, de incentivos al trabajo duro. Al menos eso nos han dicho que es lo único funciona para ser rico, para tener poder, para ser exitoso. Y sólo ellos merecen aspirar a gobernar. Uno debe terminar a tiempo todo, y hacer lo imposible para terminarlo antes, porque eso lo hace a uno valioso. Ir a la universidad, parece implicar el joven, nos hace mejores personas, ciudadanos de otra clase, porque elegimos hacerlo. Los mediocres no estudian, nos han dicho, porque no quieren. ¡Soy mejor porque fui a la universidad!

¿Es representativo de la ignorancia del pasado? Como anoté antes, al menos una generación, se supone, ha crecido en un ambiente más plural y democrático, al menos más que la de nuestros padres y abuelos. Hoy, una elección se nos hace lo más normal del mundo, un derecho pues. El joven panista pudiera ser un buen ejemplo de una juventud que no conoció el autoritarismo. Sí, es cierto, no lo vivimos, pero ¿no se supone que para eso debemos estar muy instruidos? Quizás el joven sólo tenga razón en que la izquierda destruyó las instituciones del Distrito Federal. ¡Qué bueno! Las viejas instituciones que obedecían al presidente de la república. Hasta 1997, el jefe de gobierno (antes regente) era nombrado por el presidente, ¡por 'dedazo'! Ser más libres, tener más derechos, al menos en un papel, es un avance. Y la ciudad de México, en promedio, está en mejores condiciones de derechos que en 1997.

Quizás el joven panista se retractará, dejará de ser popular en Twitter y lo archivaremos como otra de esas historias tan lamentables que por fortuna se vuelven públicas. ¿Cuánto no queda sin conocerse? Ojalá este joven también sea representativo de aprender de los errores. No es que cambiemos de partido, es comprender que las libertades vienen siempre con una enorme responsabilidad a la cual no podemos faltar con expresiones como las del famoso vídeo.

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