jueves, 7 de junio de 2012

Chapingo y el #yosoy132

En mi línea temporal de Facebook sobre todo pero también de Twitter tengo a muchos colegas, compañeros ex compañeros y profesores, de Chapingo. Al respecto del movimiento #yosoy132, como en muchos otros foros, existe un debate (en realidad de unas cuantas personas) entre la validez o no del movimiento. El debate no me preocupa, es más, es bienvenido. En cambio, me interesa la poca atención mostrada por la mayoría de la comunidad universitaria respecto a las demandas del movimiento.

Pareciera que nos es ajeno lo que sucede en la vida pública del país, en tanto no se afecte nuestra comodidad del corto plazo. La presencia de liderazgos académicos y políticos dentro de la comunidad universitaria es determinante para asumir entonces una actitud crítica ante las circunstancias, propiciando la deliberación de ideas y la toma de posiciones políticas. Mi percepción es que nuestra comunidad universitaria se encuentra atada a lazos ideológicos que le impiden pronunciarse a favor de temas concretos. Creo que hemos quedado atrapados en medio de las dos corrientes políticas principales que conviven en la universidad.


(Tomada de chilango.com.)

Por un lado, cierto sector se aferra a la visión más retrógrada del 'lopezobradorismo', en la que la exigencia de justicia social se confunde con un encono paralizante. Esta visión se aferra al rencor histórico, posiblemente explicado por el contexto social de gran parte de los estudiantes de Chapingo. Esto impide, por tanto, que los universitarios comulguen con ideas y propuestas de universitarios de otras instituciones porque representan, dicen algunos, los intereses de otra clase. Al final, creo que esta idea está equivocada. Si bien el movimiento #yosoy132 surge como una reacción de estudiantes de la Universidad Iberoamericana, no es posible encasillar al movimiento en la categoría de faccioso. En todo caso, ese Marx que tanto nos gusta leer alguna vez mostró que la posición específica de cada uno es poco relevante. Él, que no era un proletario, argumentó que asumía la causa proletaria pues veía las cosas con los lentes de hacia dónde iba al movimiento y no de dónde estaba. Es decir, para analizar y respaldar las luchas de un movimiento, lo más importante es visualizar hacia dónde se pretende llegar. Además, los temas de la agenda de #yosoy132 no son ajenos a nadie. Chapingo tiene no sólo la oportunidad sino la responsabilidad de ser un actor importante en las decisiones que atañen a los estudiantes en México.

Por otro lado, una parte de la comunidad se ha unido a los cuestionamientos reaccionarios con respecto a #yosoy132 y que buscan desacreditar su validez por la coyuntura política en la que se gesta y por su supuesta partidización. Al igual que un importante sector de la 'comentocracia', existe dentro de la universidad un grupo que concibe la organización estudiantil sólo a la vieja usanza. Es como si esperaran que los miembros de #yosoy132 se hubieran erigido en una estructura formal y vertical, con dirigentes y representantes, con burocracia y discursos interminables. Quieren imponerle al movimiento una agenda apartidista, como si todos ellos, los críticos, no lo fueran. Desdeñan la capacidad de los jóvenes para movilizarse y organizarse, descalificando su voluntad, cuando estos críticos son partícipes de las más viejas prácticas de acarreo y compra de voluntades. Algunos descalifican al movimiento por su supuesta filiación partidista y por su protesta, explícita o implícita, a un proyecto político, como si ser político o partidista fuese un pecado. Muchos que cuestionaron la apatía juvenil para con la vida pública, se rasgan las vestiduras porque un movimiento se asuma en favor o en contra de un candidato o una política pública.

En ambos casos, la inacción es un error, porque se deja de lado lo fundamental de la protesta estudiantil. Para unos, valdría preguntarse si de verdad es un asunto de clase exigir más y mejor información. Se pierde por tanto la gran importancia de cuestionar el poder que ejercen los medios en las decisiones públicas, materializado esto hoy en un proyecto político. Se deja de cuestionar la esencia detrás de la protesta contra medios de comunicación que representan el origen de una clara asimetría informativa, a la cual se puede responsabilizar de que las decisiones públicas se tomen en la cúpula de partidos y organizaciones.

Quienes, por otro lado, desacreditan el movimiento por defender a un candidato y proyecto político, asumen la posición contraria y parecen implicar que no hay de qué preocuparse, los mercados funcionan bien y las telecomunicaciones son un asunto de los menos. Para ellos no importa que un mercado clave, el mercado de la información, esté dominado por dos grupos de empresas, y que quienes deciden al respecto de las reglas en dicho mercado respondan al mismo tiempo a sus patrones y a un partido político, en un claro conflicto de interés.

La generación del #yosoy132 puede anotarse un triunfo en la medida en que sean ellos y no quienes los desacreditan los que coloquen su agenda. Los triunfos del movimiento se medirán en función de su influencia en los temas en que se pronuncia y ejerce acciones concretas. Su triunfo no depende de la bendición de la 'comentocracia', ni de los espacios en noticieros estelares, ni mucho menos de la aprobación de sus detractores, quienes esperarían a #yosoy132 llenando estadios, uniformados, gritando lugares comunes, para entonces no ser llamados desorganizados ni manipulados. No somos ajenos a lo que pasa en el país y la voz de Chapingo, por su autoridad histórica y moral, no debe permanecer callada ante lo que ocurre en la vida pública. En medio del momento político que vivimos, asumir una posición respecto a cada tema es parte de la responsabilidad ciudadana, no sólo en el discurso, sino en la acción. Hoy es mejor pronunciarse y actuar que no hacer nada. Es mejor asumir el costo de nuestras decisiones que aceptar pasivamente lo que otros deciden. Los estudiantes están levantando la voz, ¿por qué tenemos que seguir callados?

2 comentarios:

Iscariote dijo...

Yo digo que la esencia del movimiento 132 nace de la desigualdad social en la que vivimos los estudiantes la lucha entre ricos y pobres asi como los enfrentamientos con las autoridades gubernamentales usurpadoras del verdadero poder y eso no se ha olvidado, esto nos ha llevado a excluir al sector juvenil de las clases dominantes de este movimiento revolucionario , sin embargo fueron ellos los primeros en dar el paso al manifestar su descontento on la la actual situacion nacional en un punto estrategico como lo es la lucha politica de los candidatos a la presidencia, Anadres Manueal hasta hace algunos años es el icono de lucha de la Universidad Autonoma Chapingo asi como de otras instituciones como la UNAM y la IBERO Y que a mi modo de ver tambien representa los ideales OLVIDADOS de Chapingo como los es la lucha por el campesino y el obrero , las raices indigenas , el legado historico la esencia materna de la nacion OLVIDADA que ahora solo tiene dos caminos PERDERSE POR COMPLETO ANTE LOS NUEVOS RETOS GLOBALES DE LA DIGITALIZACION O DAR LA ULTIMA BATALLA POR REDIMIR UN PASADO LLENO DE INJUSTICIAS Y SUFRAGIOS COLECTIVOS ,y para mi la universidad es la primera que deberia defender esa esencia historica e ideales de verdadero liberalismo y asi poder responder a la incognita de " QUIEN QUIERE SER MEXICO ANTE EL MUNDO Y ANTE SI MISMO "

Iscariote dijo...

Yo digo que la esencia del movimiento 132 nace de la desigualdad social en la que vivimos los estudiantes la lucha entre ricos y pobres asi como los enfrentamientos con las autoridades gubernamentales usurpadoras del verdadero poder y eso no se ha olvidado, esto nos ha llevado a excluir al sector juvenil de las clases dominantes de este movimiento revolucionario , sin embargo fueron ellos los primeros en dar el paso al manifestar su descontento on la la actual situacion nacional en un punto estrategico como lo es la lucha politica de los candidatos a la presidencia, Andres Manuel hasta hace algunos años es el icono de lucha de la Universidad Autonoma Chapingo asi como de otras instituciones como la UNAM y la IBERO Y que a mi modo de ver tambien representa los ideales OLVIDADOS de Chapingo como los es la lucha por el campesino y el obrero , las raices indigenas , el legado historico la esencia materna de la nacion OLVIDADA que ahora solo tiene dos caminos PERDERSE POR COMPLETO ANTE LOS NUEVOS RETOS GLOBALES DE LA DIGITALIZACION O DAR LA ULTIMA BATALLA POR REDIMIR UN PASADO LLENO DE INJUSTICIAS Y SUFRAGIOS COLECTIVOS ,y para mi la universidad es la primera que deberia defender esa esencia historica e ideales de verdadero liberalismo y asi poder responder a la incognita de " QUIEN QUIERE SER MEXICO ANTE EL MUNDO Y ANTE SI MISMO " dando a conocer el rostro que nunca se a visto EL ROSTRO DEL PUEBLO.